Skip navigation

En plena elaboración del programa de Bachelet, y a través de su representante en el equipo programático de la entonces candidata, la DC dejó por escrito una prevención que consignaba sus reparos frente a una eventual legalización del aborto. Hoy, esa reserva es el eje de la ofensiva de un grupo de altos dirigentes en contra del proyecto que impulsa La Moneda. A través de un documento que ha comenzado a circular de manera reservada, advierten que moverse de la línea doctrinaria debiera significar la expulsión de la tienda.

por Hernán López

OCTUBRE de 2013. Representantes de los siete partidos de la Nueva Mayoría afinaban los últimos detalles del capítulo referido al cambio a la Constitución, uno de los más esperados del programa presidencial de Michelle Bachelet. Entre la veintena de miembros estaba Patricio Zapata, abogado constitucionalista de larga trayectoria, profesor universitario y militante de la Democracia Cristiana. Zapata llegó al comando luego de la primaria del bloque, acompañado de varios de sus camaradas, para incluir las propuestas -y los matices- de la falange en la candidatura de la entonces oposición. Varios recuerdan que uno de los temas más difíciles de resolver para el grupo fue el capítulo dedicado a los derechos fundamentales y, más precisamente, al aborto. Ante la intención de algunos de los participantes de avanzar hacia la interrupción del embarazo como un derecho de la mujer, el abogado democratacristiano -que mantenía un diálogo permanente con el presidente de su partido, Ignacio Walker- se vio obligado a dejar, por escrito, una prevención a nombre de esa colectividad.

En esa reserva, Zapata representaba la disconformidad de la falange ante la redacción en términos generales, y no excepcionales, de la interrupción del embarazo. De hecho, uno de los borradores elaborados por el grupo establecía que “la ley regulará modalidades y plazos para la interrupción”. Zapata consiguió el respaldo sólo de su colega Tomás Jordán, mientras que el resto de los presentes, por mayoría, se inclinaron por una redacción más general, que para la DC excedía por mucho el compromiso de campaña adoptado por Bachelet y contradecía de plano los principios doctrinarios de la colectividad (ver entrevista).

Como una suerte de constancia, la DC dejaba por escrito en las actas de discusión del programa oficial de gobierno su postura de rechazo a la idea de legalizar el aborto. Todo, con la idea de hacerla valer -a modo de cláusula de excepción- en la eventualidad de que el gobierno de Bachelet decidiera impulsar de todas maneras una legislación de este tipo.

Hoy, en medio del debate por el proyecto de aborto terapéutico anunciado por el gobierno, la prevención de Zapata es uno de los ejes centrales del despliegue desde la falange para marcar distancia con la iniciativa y reafirmar la libertad de acción de sus parlamentarios ante las presiones del ala progresista para cumplir con el programa de gobierno. Tal como está, a juicio de varios dirigentes del partido, el texto del Ejecutivo va más allá de la despenalización, ya que deja avanzado el camino en dirección a que se establezca que la interrupción del embarazo constituye un derecho de la mujer, es decir, la legalización definitiva del aborto.

Desde la DC ya notificaron a La Moneda que se van a tomar “todo el tiempo del mundo” en revisar el texto, que según la directiva no fue sometido a un debate prelegislativo ni tampoco contó con el aporte de los juristas que militan o simpatizan con la tienda. Al igual que en 2014 en materia educacional, batalla emblemática del oficialismo en el Congreso, en la colectividad pretenden hacer valer su postura, en la línea política de los “matices”.

Esta vez, las prevenciones de la falange serán en materia valórica, quizá el lugar en que más diferencias existen con sus socios de coalición.

“Nunca los proyectos salen como entran, es cosa de ver la reforma educacional, y esta no va a ser la excepción. Desde la izquierda hay un discurso muy reduccionista, dicen que esto es un derecho de la mujer, y desde la derecha hay un discurso muy simplista. No vamos a aceptar presiones de Fulvio Rossi, Guido Girardi u Osvaldo Andrade; si ellos creen que nos van a venir a presionar con el programa, entonces están usando la peor de las estrategias”, dice el jefe de los diputados DC, Matías Walker.

En la página 169 del programa de gobierno de Michelle Bachelet -en el capítulo sobre equidad de género- aparece que la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo se considera en “el peligro de la vida de la madre, violación o inviabilidad del feto”. No hay plazos, ni precisiones, ni prevenciones.

Documento plantea la expulsión

“La DC chilena deberá responder los próximos meses, quizá semanas, a importantes cuestiones: ¿Sus militantes, especialmente los ubicados en el gobierno y en el Congreso, apoyarán la despenalización del aborto propuesta por el gobierno que preside Michelle Bachelet, o respetarán el acuerdo tomado en el Congreso Nacional Jaime Castillo Velasco, mediante votación en un plenario en que asistieron 1.500 dirigentes de base que rechazó dicha medida?”. Así parte el texto de 12 páginas titulado “Conciencia y comunidad en un partido político”, elaborado por Sergio Micco y Eduardo Saffirio, presidente y primer vicepresidente del Centro de Estudios del Desarrollo (CED), ligado a la DC.

Ambos dirigentes han trabajado en reserva en un documento que intenta resumir y fundamentar la posición que defienden quienes se oponen a la despenalización del aborto con los votos de los parlamentarios democratacristianos.

El texto pretende convertirse en la voz oficial de la colectividad en la materia, dándole un carácter doctrinario que incluso puede terminar con procesos disciplinarios entre quienes no se acojan al llamado.

“Invocar la conciencia personal no basta para violar un acuerdo sustantivo y democrático, de una comunidad democrática y voluntaria como lo es la Democracia Cristiana”, es la principal conclusión.

Para Saffirio y Micco, en este caso -una definición que cuenta con la negativa sancionada en el V congreso ideológico, en 2007- no corre la libertad de acción, e incluso, quienes perseveren en esa determinación podrían pasar a un proceso que acabe con su expulsión de la colectividad, “por dolorosa que ella sea”. El documento ya está en manos de Ignacio Walker, el ex diputado Gutenberg Martínez y un grupo de consejeros nacionales.

Los autores del texto pretenden distribuir el documento entre la mayor cantidad de camaradas posibles, antes del consejo nacional del 2 de marzo. Allí, el partido tendrá que discutir si es que la falange está en condiciones de decretar o no la libertad de acción a sus parlamentarios. Walker habla de un “discernimiento personal y comunitario”.

En junio pasado, un grupo de militantes democratacristianos -entre los que figuran Micco y Saffirio- publicó una declaración en la que manifestaban su rechazo a legislar respecto del aborto. “Una comunidad que respeta y promueve los derechos humanos debe proteger la vida de las personas que están por nacer”, dice uno de los párrafos de la carta, que durante estos días volvió a ser ampliamente difundida.

A fines de febrero, los dirigentes, entre los que destacan la ex senadora Soledad Alvear, el ex ministro de Salud Carlos Massad y el propio Patricio Zapata, retomarán las conversaciones y activarán una ofensiva con la cual pretenden permear la opinión de aquellos parlamentarios que se han manifestado a favor del aborto terapéutico.

Uno de ellos es Víctor Torres, integrante de la Comisión de Salud de la Cámara, que respalda el proyecto en sus tres causales y que en 2011 envió una carta a sus pares para sacar adelante uno de los proyectos sobre la materia que se discutieron en el Congreso, sin éxito. En esta vuelta, pide que sus camaradas puedan “abrir la cabeza”.

“En situaciones tan dramáticas como las que describe el proyecto, lo que debiese ocurrir es que el Estado permita que las mujeres tomen una decisión y garantice el acceso si así lo deciden. Espero que la DC tome el camino del cristianismo compasivo y no el del integrismo católico que hemos escuchado de algunos personeros del partido y de la Iglesia”, explica el parlamentario, que inició la redacción de un documento que sirva como contrapunto a la postura de Micco y Saffirio.

Sin trabajo previo

El último miércoles del año legislativo, la ministra de la Segpres, Ximena Rincón, se acercó a los parlamentarios democratacristianos de las comisiones de Salud de la Cámara y el Senado. Lo mismo hizo luego con el presidente de la DC, Ignacio Walker. Minuta en mano, la ex senadora les explicó a sus camaradas los alcances generales del proyecto de despenalización del aborto, que tres días después, el sábado 31, fue presentado en La Moneda. Con matices, todos repararon en la tercera causal, por violación, que fija la interrupción hasta las 18 semanas.

En la colectividad reconocen que no hubo militantes del partido con un papel protagónico en la construcción de la iniciativa, ni siquiera el subsecretario de Salud, Jaime Burrows, que en un almuerzo en Valparaíso fue consultado por los senadores y que reconoció que, salvo líneas generales, él no era parte de la elaboración del texto. Burrows mantiene una postura crítica respecto de legislar sobre la interrupción del embarazo.

Otra de las quejas fue que la tienda, en las últimas semanas, elaboró un texto que podría haber sido patrocinado por el Ejecutivo. Fuentes al interior de la Nueva Mayoría señalan que el envío de un texto nuevo pretende evitar la dispersión de votos y refuerza la idea del cumplimiento del programa acordado por las siete fuerzas.

En todo caso, en la DC ya se impuso la idea de abrir un proceso de consulta junto a una buena cantidad de expertos en distintas áreas: medicina, teología, derecho y ética. Sin plazos ni fechas de tope para realizar los conversatorios. Eso sí, desde la directiva democratacristiana reconocen que La Moneda envió dos señales de distensión hacia la colectividad: respaldar un proyecto de acompañamiento a las madres -elaborado por Patricio Walker- y separar las causales de interrupción para no llevar al límite a la falange y que el proyecto termine cayendo por completo.

En paralelo, la comisión político-técnica de mujeres del partido ya comenzó a trabajar para apoyar el proyecto de Bachelet. Lo primero fue una declaración que circuló al interior de la colectividad.

OTROS

Director Médico Hospital Clínico U. de Chile: “La U. de Chile no puede tener un mandato institucional, como otros lugares, sobre ciertos temas”
4128 Visitas

 

 

(Fuente:  http://diario.latercera.com/2015/02/08/01/contenido/reportajes/25-183166-9-la-objecion-de-conciencia-de-la-dc.shtml  y selección de Alcaino Cortéz)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Mi blog: EL CONSTRUCTOR

Este nuevo espacio es para tratar temas de "organización política" de un pueblo o varios pueblos.

el imperio de des

Just another WordPress.com site

QUORUM-Asuntos Gobierno de Chile

Un sitio WordPress.com bueno

Espacio de oceano

Asuntos gobierno Chile

BUSCANT RAONS

ANIMUS PROVOCANDI

las 1000 grullas

Mil hojas para un deseo 一つの願いを千枚の紙に

Filosofía de 2º de Bachillerato

Cuaderno de aula de los alumnos y la profesora de filosofía de 2º de Bachillerato del CEM

Espacio de Mon Money

ECONOMIA POLITICA temas relacionados

A %d blogueros les gusta esto: